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PLÁSTICO
HECHOS

El plástico representa un 7% del peso total de la basura doméstica y ocupa un 20-30% de las papeleras en las naciones industrializadas. Cada año se fabrican en el mundo cerca de 100 millones de toneladas. La materia prima es petróleo, un recurso no renovable.

El plástico usado apenas se recicla. Existen cerca de 50 tipos diferentes de plástico, pero incluso los más utilizados registran unos índices de reciclaje bastante bajos. En la Unión Europea se recicla entre el 7 y el 8% del plástico; cada año se depositan en los vertederos once millones y medio de toneladas de plástico.

La identificación de los envases de plástico recuperables se logra fácilmente mirando el número, o las siglas, del sistema de identificación americano SPI (Society of Plastics Industry), que suele aparecer en la base rodeado por tres flechas similares al Círculo Mobius:

    - 1 PETE (Polietilentereftalato)
    - 2 HDPE (Polietileno de alta densidad)
    - 3 V (Vinílicos)
    - 4 LDPE (Polietileno de baja densidad)
    - 5 PP (Polipropileno)
    - 6 PS (Poliestireno)
    - 7 (Otros)

Muchos fabricantes no utilizan el SPI, no obstante, algunas pautas para su identificación son las siguientes:

  • HDPE.- Botellas de leche, agua de 5 litros, detergente, gel , champú, lejía, suavizante y en general todo tipo de botellas con colores muy llamativos o lo que aparente ser un plástico duro.

  • PVC.- Botellas del agua de un litro o 1,5 litros, vinagre, aceite y todas aquellas botellas que en la parte inferior tienen una línea limitada en sus extremos por otra perpendicular, lo que se denomina la sonrisa del PVC. Otra caracteristica es que cuando las botellas se aplastan los dobleces adquieren un color blanquecino.

  • PET.- Botellas que contienen bebidas carbonatadas en general y de agua mineral con burbujas y algunas sin ellas. Estas botellas tienen en la parte inferior un punto gordo, que es donde acaba la transformación de la granza en cuerpo hueco.

En 1994, el consumo de plástico en España fue de 2.487.115 toneladas y el consumo por habitante se situó en 63,07 kg frente a los 60 de 1993. El cómputo total de residuos por año se eleva a 1.622.000 toneladas, siendo la mayor parte residuos sólidos urbanos (según datos de la Fundación Española de los Plásticos para la Protección del Medio Ambiente).

La mayoría de los países están desarrollando planes para minimizar los residuos y se espera que esto anime a las autoridades locales a colaborar con la industria del sector para instalar sistemas de recogida especial. Si bien parece imposible una vida sin plásticos, algunas costumbres pueden contribuir a la reducción del volumen de basura. Identificar los distintos tipos de plástico resulta difícil a menos que las botellas y demás objetos los especifiquen en su etiqueta.

Con un diseño apropiado el plástico puede ahorrar energía y recursos en comparación con otros materiales. Un estudio realizado en Alemania reveló que sin plástico el peso de los residuos de envases en la basura en un hogar se multiplicaría por cuatro; el gasto de energía se elevaría un 200% y el volumen de residuos se incrementaría en un 256%. El plástico es un material ligero, lo que produce un ahorro importante en el coste del transporte del producto final.

Sin embargo, todos los materiales producen algún impacto en el medio ambiente y, en concreto, el plástico presenta dos inconvenientes: su origen petroquímico y la imposibilidad de biodegradarse en la gran mayoría de los casos.

REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Reduzca la compra de envases de plástico, en especial si no cuenta con un sistema de recogida selectiva. Evite adquirir la fruta y los vegetales preenvasados. Lave y reutilice los envases para almacenar alimentos, pero nunca reutilice los envases que han contenido sustancias químicas o aceite mineral. Rellene los envases comprando productos a granel. Siempre que pueda, devuelva los cascos a la tienda.

Algunos polímeros incluyen nailon y poliéster. Aunque éstos son productos de larga duración, se trata de fibras sintéticas. Por ello, no pueden entrar en contacto con ciertos adhesivos, ni con la plancha o productos químicos de limpieza. Lea con atención las etiquetas de los productos, o su numeración en el sistema de identificación SPI.

(Extraído de la parte III del libro REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR de Jan McHarry)